En la era de la conectividad, más que una opción es una obligación estar en las redes sociales, lo que genera nuevas cuestiones: ser el primero en aparecer y cómo utilizar de la mejor manera las redes para lograrlo.
El desarrollo de la identidad digital retoma un concepto ya conocido en la mercadotecnia el “TOMA”, es decir, top of mind awareness que se centra en ser el primero en surgir cuando busquen a alguien de tu perfil. Y, el que piensen primero en ti necesita de entender los conceptos y el trabajo laborioso de crear la identidad digital y marca personal, como la importancia del perfil y el valor de los vínculos.
omo ocurre con las marcas de productos y servicios que se nos vienen a la mente antes que cualquier otro, pasa con las identidades digitales que construimos en las redes sociales y acaban configurando marcas personales que nuestros contactos recuerdan u olvidan en función de la visibilidad que hayamos conseguido.
Una marca personal visible, memorable y prestigiosa constituye una base de oportunidades al igual que ser un escudo protector de indudable valor. Un ejemplo claro es Ibai Llanos Galatea, un streamer que llegó a construir un evento de boxeo, que no llega a ser amateur porque los boxeadores son la mayoría otros streamers que nunca frecuentaron el deporte. Se sabe que cuenta con shows de cantantes reconocidos, pero al presentar la fecha de la “Velada del Año” no se sabe quiénes van a cantar y aún, así consiguió en esta edición de 2024 vender alrededor del 40% de las entradas para llenar el Estadio Civitas Metropolitano de Madrir.

Por esto, a su vez, es importante tener en cuenta al perfil, aprender a representarnos y a describirnos en las redes sociales va construyendo nuestra identidad digital, nuestra marca personal en las redes sociales que deja un precedente. Esto empieza desde que se escoge el nombre de usuario, la fotografía del avatar y la descripción biográfica, que su función es resolver de inmediato las dudas básicas de un usuario que llegue a nuestra cuenta; ¿quién eres? y ¿por qué debería seguirte? Otro elemento importante es entender cómo utilizar las redes para mejorar las oportunidades de empleo, y aquí van unos tips.
resencia en línea, construcción de reputación y creación de capital social:
Uno de los efectos más importantes de la participación frecuente en las redes es intensificar el recuerdo de la marca personal, la aparición de relevancia en el muro de los interlocutores adecuados puede llegar a ser mayor que la del propio contenido compartido. Es decir, aunque tengas contenido de calidad si no posteas, no le llega a nadie, solo se ve un vacío.
Y en la medida en que los aportes en redes y/o blogs se enfoque de manera temática dónde se aspira a pertenecer, la marca personal empieza a asociarse como una fuente actualizada, relevante y valiosa. Pero esto también requiere de un tiempo de dedicado de leer, comentar, filtrar, crear y compartir contenidos de calidad que se convierte en capital social, que es una llave virtual que puede abrir muchas puertas y ser una fuente de oportunidades.

Acceso a la página principal, comunicación de valores y difusión del portafolio de trabajos:
Todos los perfiles, cualquiera sea la plataforma, permiten la incorporación de un enlace a una página personal, de un blog o a una red social profesional que se traduce a una tarjeta de presentación, o como se conoce “landing page”.
Para mantener una reputación personal es recomendable que un 80% de las contribuciones a las redes aporten valor, pero deben dejar un margen a los contenidos autobiográficos de viajes, gastronomía o aficiones que contribuyen a enriquecer el perfil profesional y hacerlo más cercano. Eso sí, evitando el postureo y la sobreexposición, porque las redes sociales sirven para mostrar nuestro trabajo y dar visibilidad a nuestra agenda.

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