- ¿Qué son las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD)?
- El contexto argentino y la falta de recursos
- Pros de las Sociedades Anónimas Deportivas
- Los riesgos y la pérdida de identidad
- El debate legislativo en Argentina
- Implementación en Sudamérica
- Conclusión: Un futuro incierto
La implementación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en el fútbol argentino plantea una serie de implicancias tanto positivas como negativas, dependiendo del enfoque desde el cual se analicen. Los defensores de las SAD argumentan que estas estructuras permitirían una mayor profesionalización y eficiencia en la gestión de los clubes, facilitando la entrada de capitales privados que podrían mejorar la infraestructura, atraer patrocinadores y asegurar estabilidad financiera a largo plazo. La profesionalización de los clubes bajo este esquema podría llevar a una mayor transparencia en la administración de recursos, reduciendo la deuda y mejorando la competitividad de los equipos tanto en el ámbito local como internacional. Además, con la inversión externa, se podría fortalecer la cantera de jugadores y mejorar las condiciones laborales para los futbolistas, contribuyendo al desarrollo del deporte en general.
Sin embargo, los detractores de las SAD señalan que esta transformación podría poner en peligro la esencia misma del fútbol argentino, caracterizado por una fuerte identidad de pertenencia, fanatismo y arraigo popular. La privatización de los clubes podría despojar a los hinchas del control y la influencia sobre las decisiones clave, como la contratación de jugadores o la gestión de la infraestructura. El fútbol podría perder su carácter comunitario, ya que los intereses financieros pasarían a primar sobre la pasión y la historia que han marcado a los clubes tradicionales. Además, la tendencia a priorizar el rendimiento económico podría derivar en la marginalización de los clubes más pequeños, que no tendrían acceso a la inversión necesaria para competir en igualdad de condiciones con las grandes instituciones. Este modelo podría profundizar las desigualdades dentro del deporte, afectando su desarrollo inclusivo y su conexión con la base popular.

¿Qué son las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD)?
Las Sociedades Anónimas Deportivas son una figura legal que permite que los clubes de fútbol sean gestionados como empresas, con una estructura de capital en acciones. A diferencia de los clubes tradicionales, cuyo modelo se basa en una estructura asociativa, las SAD otorgan poder de decisión a los accionistas, quienes pueden invertir dinero en el club a cambio de un porcentaje de la propiedad. Este modelo busca profesionalizar la administración y hacerla más eficiente, garantizando recursos para los clubes y estableciendo controles financieros.

El contexto argentino y la falta de recursos
El fútbol argentino enfrenta problemas estructurales desde hace años: deudas millonarias, gestión ineficiente y una dependencia del dinero proveniente de la venta de jugadores. A pesar de la pasión que genera el deporte, muchos clubes no logran sostenerse económicamente, lo que se traduce en caídas en el rendimiento, crisis internas y ventas de jugadores a precios bajos.
Frente a este panorama, las SAD se presentan como una posible solución. En países como España y Brasil, este modelo ha permitido a clubes históricamente deficitarios estabilizarse financieramente, al diversificar sus fuentes de ingreso y profesionalizar su gestión. Por esta razón, algunos ven en las SAD una vía para que los clubes argentinos salgan de la crisis.
Pros de las Sociedades Anónimas Deportivas
Uno de los principales beneficios que se destacan a favor de las SAD es la profesionalización de la gestión. Con un modelo de negocio más eficiente, se podrían generar recursos para financiar infraestructuras y mejorar la competitividad de los equipos, sin depender exclusivamente de los socios o los derechos de televisión.
Juan Sebastián Verón, exfutbolista y presidente de Estudiantes de La Plata, ha señalado en varias oportunidades que el modelo de las SAD podría ser beneficioso para la modernización de los clubes, siempre que se mantenga un equilibrio entre lo económico y lo social. “Hay que darle el lugar que corresponde a los socios, pero también ser conscientes de que, si no nos profesionalizamos, los clubes no van a poder sostenerse en el tiempo. El fútbol argentino necesita una reforma profunda”, afirmó Verón en una entrevista reciente.

Además, las SAD permitirían una mayor transparencia en la administración de los recursos, lo que podría contribuir a reducir la corrupción que históricamente ha afectado a los clubes argentinos. En este sentido, algunos dirigentes consideran que las SAD pueden traer consigo un cambio cultural en el fútbol argentino, promoviendo una gestión empresarial que maximice los beneficios para el club.
Otro argumento favorable es la posibilidad de atraer inversores extranjeros, lo que podría potenciar el crecimiento de los clubes y mejorar su posicionamiento a nivel internacional. Andrés Fassi, presidente de Talleres de Córdoba, es uno de los defensores de las SAD en el fútbol argentino. “Los clubes más grandes ya tienen grandes ingresos, pero el desafío es para los clubes medianos, que a veces no tienen acceso a los recursos suficientes. Las SAD pueden ser una forma de diversificar ingresos y mejorar la competitividad”, explicó Fassi en declaraciones públicas sobre su experiencia en Talleres.

Fuente: ElDoceTV
Los riesgos y la pérdida de identidad
Sin embargo, no todos están convencidos de que las SAD sean la solución ideal para el fútbol argentino. Uno de los principales temores es que este modelo termine favoreciendo la privatización de los clubes, dejando a los socios sin poder de decisión y reduciendo su rol a simples consumidores o espectadores.
Claudio Tapia, presidente de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino), ha sido enfático en su rechazo a este modelo. En varias entrevistas, Tapia ha expresado su preocupación por la posible mercantilización del fútbol: “El fútbol argentino no es una empresa, no lo podemos tratar como si fuera una mercancía. Nuestros clubes son patrimonio de los hinchas, y no podemos perder esa esencia”, afirmó el dirigente.

Fuente: SolPlay
https://www.pagina12.com.ar/760560-claudio-tapia-el-modelo-de-futbol-argentino-no-cambiara-con-
Algunos críticos sostienen que las SAD pueden poner en riesgo la identidad de los clubes, que históricamente han sido considerados patrimonio de la comunidad y no simples empresas. La cultura futbolística argentina está marcada por la participación activa de los hinchas, quienes no solo asisten a los partidos, sino que también forman parte de la vida social y política del club. La transformación de estos espacios en empresas podría cambiar la naturaleza misma del fútbol argentino, haciéndolo más distante y menos accesible para los socios.
El debate legislativo en Argentina
En Argentina, el debate sobre la implementación de las SAD no es nuevo. En 2019, la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas fue aprobada parcialmente, lo que abrió el camino para que los clubes pudieran modificar su estructura organizativa. Sin embargo, a pesar de algunos avances, la ley aún está lejos de ser implementada de forma masiva, y muchos sectores del fútbol argentino siguen resistiendo este cambio.
Varios dirigentes de clubes tradicionales, como Boca Juniors y River Plate, han expresado su rechazo al modelo, argumentando que el fútbol argentino debe seguir siendo gestionado de manera democrática, con la participación activa de los socios. Sin embargo, hay otros clubes más pequeños y de menor poder económico que han mostrado mayor predisposición a adoptar el modelo de SAD para salir de la crisis financiera.

Fuente: ElDestape
Por su parte Javier Milei, actual presidente de la Nación, ha expresado su postura frente a las Sociedades Anónimas Deportivas en el fútbol argentino. El economista es un firme defensor del modelo de empresas privadas y de la eliminación del intervencionismo estatal, principios que también aplicaría a la gestión del fútbol argentino. En varias ocasiones, el presidente ha mostrado su simpatía hacia la implementación de las SAD, argumentando que esta figura legal ayudaría a profesionalizar el fútbol, a reducir las deudas estructurales de los clubes y a incorporar el criterio de eficiencia empresarial en una industria que, en su opinión, ha estado tradicionalmente mal gestionada por la política y los dirigentes de turno. «El fútbol debe ser gestionado como una empresa», afirmó el libertario.
Implementación en Sudamérica
En Sudamérica, las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) tienen una implementación desigual. En Argentina y Paraguay, este modelo no está permitido, ya que se prioriza la gestión tradicional de los clubes deportivos, enfocados en su estructura social y no en la comercialización empresarial.
En el resto del continente, la SAD es una opción viable: en países como Chile, Brasil, Colombia y Perú, se ha permitido su implementación, buscando una mayor profesionalización y sostenibilidad financiera de los clubes. Sin embargo, cada país adapta este modelo de acuerdo a su marco legal y a las particularidades del entorno deportivo local.

Conclusión: Un futuro incierto
El debate sobre las Sociedades Anónimas Deportivas en el fútbol argentino es complejo y tiene aristas tanto a favor como en contra. Si bien es cierto que podrían traer mejoras en la gestión y el financiamiento de los clubes, también existe el riesgo de que este modelo termine por desvirtuar el sentido de pertenencia y la cultura que hace único al fútbol argentino.
Lo que es indiscutible es que el fútbol argentino necesita una reforma profunda. El sistema actual, que depende principalmente de los ingresos de los socios y la venta de jugadores, ya no es sostenible a largo plazo. Ya sea a través de las SAD o de otros modelos, el fútbol argentino tendrá que adaptarse a una nueva realidad económica si desea seguir siendo competitivo a nivel internacional.
Es un tema que, más allá de los intereses económicos, toca fibras sensibles en la cultura popular del país. Por eso, el debate seguirá vigente, con un futuro aún incierto pero clave para la evolución del fútbol en Argentina.
Por: Lucas Erlij
Más historias
¿Qué es el top-of-mind awareness?
P1 Dubái: Continúa el dominio de los N°1
El avance tecnológico y como modifica la vida en sociedad